En 1992, menos de año y medio después de la publicación de Spider-man # 1, McFarlane y otros 6 prominentes dibujantes de la Marvel, entre ellos ROB! Liefeld y Jim Lee abandonaron su casa editorial en medio de un gran clamor, para montarse su propio sello: la Image Comics


Alrededor de un año después Image empezo a publicar los títulos por su cuenta,

El papel de Image en el mundo de los comics es controvertido. Por un lado, hay quien opina que su papel fue clave en el desarrollo de los derechos de autor pues dio gran visibilidad al tema de que los autores recibieran dinero por sus creaciones para las editoriales.

También se suele culpar a Image de la baja de calidad de los cómics de superhéroes durante los 90s. Un libro típico de Image se basaba en imágenes espectaculares, hombres y mujeres de anatomías exageradas, guiones mínimos con mínimo texto y muchas dosis de violencia. La mayoría tuvieron gran éxito inicial y eso llevó a Marvel y DC a imitar descaradamente lo hecho por McFarlane y compañía, cambiando la inteligencia por espectacularidad en sus historias y personajes.

Editorialmente, se hicieron comunes los crossovers eternos, clones, muertes y resurrecciones sin sentido y muchos, muchos, pero muchos “números 1”. DC publicaba títulos tan olvidables como Justice League Task Force, Chain Gang War, Hora Cero, los últimos Titanes de Wolfman y otros, lo cual terminó en la ya mencionada muerte de Superman, y otra historia en cual que un nuevo personaje, Azrael, tomaba el rol de Batman, mientras Marvel, un poco después lanzaba lo que se conoce ahora como la

Todo esto se conoció también de manera algo injusta con el término “Marvelution”, aunque DC fue culpable de las mismas prácticas, que llevaron a los fans de siempre a sentirse más y más decepcionados. Muchos comenzaron a voltearse a los comics independientes, a la línea Vertigo de la DC, al manga o simplemente dejaron de comprar comics.

Está situación se complicó cuando en Julio de 1995 Marvel tomó una de las decisiones comerciales más criticadas y equivocadas de su historia: la compra de la distribuidora Heroes World y la distribución exclusiva de sus comics a través de ella.


Mientras las distribuidoras que antes llevaban Marvel al mercado luchaban por sobrevivir con ese 40% menos, una de las más grandes, Diamond Comics, aprovechaba la coyuntura y enfocaba sus esfuerzos en obtener contratos de distribución exclusiva con DC y otras editoriales. Su único posible competidor, Capital se había asegurado ya la distribución de Kitchen Sink, una editorial mucho más pequeña que Marvel o DC que poseía solamente un título realmente popular, El Cuervo.
Diamond, siendo más grande, ofreció mejores tratos y se alzó con la exclusividad de DC, Image y Dark Horse, otra editorial menor, que empezaba a subir en ventas gracias a la adjudicación de la franquicia de Star Wars, anteriormente en manos de Marvel.

Entre tanto, la burbuja iniciada años antes había llegado a su fin y quienes no eran fans, si no simples especuladores también abandonaban el barco, lo cual, sumado a las prácticas monopolísticas de Diamond (obligación de exclusividad con las tiendas, prohibición de reventa al mayoreo), produjo una muy significativa contracción en la industria y muchas, muchas tiendas de comics debieron ver sus puertas cerradas.
A fines de 1996 Marvel Entertainment Group, la compañía madre de Marvel Comics (lo que ahora se conoce como Marvel Publishing, Inc),

Mientras la corte debatía su aceptación, los editores, en un último esfuerzo por reactivar las ventas basándose en el efecto Image, decidieron lanzar algo llamado Heroes Reborn, un controvertido movimiento que supuso que Marvel entregara las labores creativas de 4 de sus principales títulos Avengers, Fantastic Four, Iron Man y Captain America a dos de sus antiguos dibujantes: Jim Lee y ROB! Liefeld.
Pese a que las ventas de los Heroes Reborn fueron bastante buenas, sobre todo en el caso de las series entregadas a Jim Lee (las de ROB! Liefeld decayeron rápidamente y Marvel canceló su contrato después de los primeros 6 números), no fueron suficientes para impedir la caída económica.

En 1997, exactamente un año después de haber aplicado para la protección por bancarrota, la solicitud de Marvel fue aceptada por el gobierno, con un valor de 50 centavos por acción, cien veces menos que apenas 7 años antes.
Fue el momento más bajo para industria, tanto artística como económicamente…
Y aunque eventualmente las editoriales lograron recuperarse, sus ventas nunca volvieron a alcanzar las enormes cifras de comienzos de noventas. Los fans habían visto perder la calidad y variedad que los comics habían alcanzado en la década anterior. El único gran ganador de los noventas fue Diamond, cuyo monopolio/monopsonio continúa hasta el día hoy…
3 comentarios:
Tremendo resumen.. ¿nadie lo comenta? es superinteresante!
Me alegra que te haya gustado =D Hay muchos detalles que se quedaron fuera, por espacio... realmente la cosa da para escribir un libro o dos...
Interesantes artículos, gracias.
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