El Punto Más Bajo De Los Cómics de Super Héroes (Parte 1)

Por X

Como en Godmakers estamos siempre muy atentos a la disponibilidad de tiempo de nuestros lectores... y el post de hoy me quedó muy largo, lo hemos dividido en tres partes, de las cuales he aquí la primera:


A mediados de los años 80s los cómics de superhéroes llegaron a un punto de inflexión, una cumbre creativa a la que se habían estado dirigiendo desde los años 60s, con Marvel a la cabeza. Esta es la historia de cómo se llegó desde dicha cumbre creativa al punto más bajo de su historia tanto creativa como económicamente.

A inicios y mediados de los 80s, Marvel publicaba algunas de las que mucha gente considera las mejores series de cómics de aquella década: el Daredevil de Frank Miller, los Xmen y los 4 Fantasticos de John Byrne, la línea de Novelas Gráficas Marvel y sobretodo la línea Epic dirigida por Archie Goodwin, de la cual surgió Dreadstar, de la que hablaremos en otro momento.

Pero no todo fue un éxito. Las ventas de Epic, por ejemplo, no fueron lo esperado después de su lanzamiento. Las Novelas Gráficas empezaron muy bien, pero pronto empezaron a decaer… En 1986 Marvel lanzo otra linea nueva: la New Universe, que fracasó estrepitosamente, pese a tener algunos buenos titulos.

Jim Shooter, editor en jefe de la Marvel y motor de la gran expansión que había tenido durante casi10 años, fue obligado a renunciar y a partir de entonces la Marvel, cuidadosa de la posición que había obtenido en el mercado procuró mantener el status quo, inevitablemente llevando a un estancamiento creativo.

El último acontecimiento creativo realmente importante de aquel período fue Squadron Supreme, una maxiserie de la pluma del ya fallecido Mark Gruenwald, que narraba de manera realista lo que ocurriría si un grupo de superhéroes decidiera gobernar el mundo. La historia incluía a personajes “buenos” actuando de modo “no ejemplar”, llevados por la ambición, la arrogancia o la lujuria.


Mientras tanto, DC Comics, pese a llevar algunos años viviendo a la sombra de Marvel, también tuvo algunos destellos brillantes en los 80s, como los Teen Titans de George Perez y Marv Wolfman o el Swamp Thing de Alan Moore. Una maxiserie llamada Camelot 3000, un remake en clave futurista de la leyenda del Rey Arturo y sus Caballeros de la Mesa Redonda, fue notoria por el uso de “temas adultos” como violencia “realista”, adulterio y homosexualismo.


En 1985 DC lanzó Crisis en Tierras Infinitas, miniserie en la cual morían y eran eliminados algunos héroes y se reinventaba a la mayoría. “Crisis” fue un éxito enorme y como resultado de su publicación los superhéroes de la DC volvieron a estar “in”, mientras los de la Marvel se quedaban atrás.

Tanto Squadron Supreme, como Daredevil y, en menor medida, Camelot 3000 sirvieron como antecedentes directos, aunque no relacionados, con lo que vendría a continuación.

Y lo que vino a continuación fue algo que cambió los comics (y no sòlo los de Superhèroes) para siempre: de Alan Moore llegó Watchmen y de Frank Miller The Dark Knight Returns, ambas de la DC.

Estas dos obras han sido consideradas por mucho tiempo y muchas personas como las más importantes y revolucionarias de su género e incluso de su medio. Watchmen en particular fue incluida en la lista de Time de las 100 novelas más importantes del siglo XX, y su influencia aun se siente hoy en día. Pero su efecto a corto plazo resultó más bien perjudicial para la industria, y eso es de lo que hablaremos en nuestra próxima entrega...


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3 Comentarios:

  1. Anónimo dijo...

    Se que la crítica te va a escocer, pero hace bastante feo ver acentos abiertos (`) en castellano, por mucho que estes habituado a utilizarlos en tu lengua autonómica (¿catalán quizá?).

    Intenta corregir eso, porque, igual que duele a los ojos ver faltas de ortografía, también hace bastante poco por la estética este tipo de cosas. Es una pena que teniendo una ortografía aceptable como tienes, el texto quede feo por una tontería así.

    Por lo demás, la introducción me ha dejado con las ganas, así que espero la siguiente parte. Un saludo.

  2. Mauro Z dijo...

    Anónimo, muchas gracias por tu comentario, muy oportuno en realidad. Ya realizamos las correcciones pertinentes.

    Yo no creo que el viejo X lo haya hecho por que hable un idioma alterno que si las use, sino porque también debe tener uno de esos teclados donde las teclas cambian aleatoriamente de posición, y a uno le toca usar la tecla que encuentre :P

  3. X dijo...

    Anónimo, muchas gracias por el comentario y la crítica!!!! Mauro tiene razòn, aunque más las teclas, lo que me cambia es el teclado. Viajo bastante y cuando no puedo conectar mi laptop, me toca conectarme desde donde pueda... La próxima semana por este mismo blog y a esta misma hora verás la continuación del post =D