Hitler Victorioso

Por Israel Laureano

Hitler Victorioso es un libro de relatos ucrónicos acerca de lo que sería el mundo si el eje hubiera ganado la guerra.

Portada de la edición en español.


El libro es una compilación de once relatos ucrónicos que tienen como tema central la victoria de las fuerzas del eje (la Alemania nazi, la Italia fascista del Duce y el Imperio Japonés), obviamente desde muy diferentes perspectivas. Gregory Benford y Martin H. Greenberg fueron los compiladores de este volumen; Benford mismo escribió uno de los cuentos y el prólogo; aparte, el dueto Benford-Greenberg han editado otros cuatro volúmenes ucrónicos bajo el título "¿Qué podría haber sido?" ("What might have been?", vols. 1 al 4) que exploran diferentes escenarios ucrónicos:


Vol 1: Imperios Alternos, con relatos de Poul Anderson, Gregory Benford, George Alec Effinger, Karen Joy Fowler, Barry N. Malzberg, James Morrow, Larry Niven, Frederick Pohl, Kim Stanley Robinson, Robert Silverberg, Harry Turtledove y James P. Hogan.


Vol 2. Héroes Alternos, con relatos de Michael Cassutt, Sheila Finch, Harry Harrison & Tom Shippey, M. Laidlaw,Barry N. Malzberg, James Morrow, Rudy Rucker & Paul Di Filippo, Susan Shwartz, Robert Silverberg, Judith Tarr, Harry Turtledove, Walter Jon Williams y George Zebrowski.



Vol. 3. Guerras Alternas, con relatos de Poul Anderson, Gregory Benford, F.M. Busby, Winston S. Churchill, Nancy Kress, Barry N. Malzberg, Jack McDevitt, James Morrow, Mike Resnick, Allen Steele, Harry Turtledove y George Zebrowski.



Vol. 4. América Alterna, con relatos de A.A. Attanasio, L. Sprague de Camp, George Eklund, Sheila Finch, Esther Friesner, Barry N. Malzberg, J. Oltion, Pamela Sargent, Robert Silverberg, Harry Turtledove y George Zebrowski.






El volúmen "Hitler Victorioso" consta de once cuentos, un prefacio e introducción.
El prefacio (titulado "Imaginen el abismo", medio melodramático) está escrito por Gregory Benford.
La introducción (titulada simplemente "Hitler Victorioso", tan sólo por este pequeño ensayo vale la pena todo el libro) está escrito por Norman Spinrad.
"Dos Destinos" de C.M. Kornbluth, medio tremendista y estridente; por medio de unos hongos alucinógenos, el personaje principal, que trabaja en el proyecto Manhattan (construcción de la bomba atómica) es transportado a un universo paralelo donde triunfaron las fuerzas del eje, por medio de sus recorridos y huidas nos enteramos del ambiente reinante, de las ridículas creencias nazis y el feudalismo japonés, lo malo es que termina al estilo "todo fue una alucinación" y deja un tufo moralino: "mejor les echamos la bomba". Ucronía negativa casi punto por punto.
"La caida de Frenchy Steiner" de Hillary Bailey, describe una Inglaterra más cerca de "1984" que de una dominación nazi, también resalta las creencias ridículas de los nazis, de hecho esa es la base de la trama del cuento. Ociocidad cienciaficcioñera.
"Carretera sin destino" de Greg Bear. Cuento extraño y tan corto que ni siquiera deja decidir si es bueno o malo, confuso o simplón. Apenas sugiere con algunas pinceladas la dominación alemana mientras una bruja-hechicera-adivina les describe un mundo donde ellos perdieron. Extraño, eso sí.
"Weihnachtsabend" de Keith Roberts. Hablando de sutilezas y narraciones indirectas, el cuento de Roberts usa una trama bastante ridícula y pone actitudes en sus personajes muy poco creíbles dado el contexto de una dominación nazi y un absolutismo fascista. Sin embargo, hay que recordar el estilo de Roberts en "Pavana", no utiliza la trama, sino las descripciones para narrar el ambiente ucrónico y los sucesos que ocurren en ese universo. Por cierto, Weihnachtsabend se refiere a la noche de la navidad, el relato arranca describiendo una celebración navideña al estilo nazi; ciertamente, un poco escalofriante (altamente viril, supongo que dirían ellos).
"Thor se enfrenta al Capitán América" de David Brin. La ciencia ficción no implica guías académicas estrictas, al contrario, tiene la flexibilidad suficiente para poder presentar fantasías infantiles. Un título infantil, una trama infantil, un tratamiento literario pretencioso (pretende ser reflexivo, pero con esos elementos y esa trama, pues, ni cómo ayudarlo, ¿cierto?), un autor gringo, creo que no hay mucho más que decir.
"Luna de Hielo" de Brad Linaweaver. Las creencias y políticas nazistas siempre fueron ridículas, racistas y retrógradas, ese es el cimiento del argumento del relato, sin embargo, se enreda con sus propios pies al poner como personaje principal al propio Herr Doktor Joseph Goebbels y suponer un escenario donde los nazis iban a relajarse un poco y ser más liberales relegando sus creencias más ridículas y racistas a los SS, dividiendo al tercer Reich en una especie de "nazis buenos" y "nazis malos" y reduciendo todo el relato a una aventurita "bueno vs maloso" (claro que con su Deux ex Machina como corresponde).
"La Paz del Reich" de Sheila Finch. Otra vez las creencias ridículas de los nazis como base del relato. Desgraciadamente desperdicia la oportunidad de mostrar un contraste al pensamiento científico y crítico e impregna al cuento de pensamiento mágico (es decir una coincidencia hace que los creyentes piensen que todo se resolvió por un milagro cerrando las puertas a la crítica), aparte de que el clímax llega gracias a un Deux ex Machina telenovelero (la gitana con poderes síquicos que va a rescatar al hijo adoptado por los Hitler resulta ser la hermana perdida lo que la obliga moralmenta a hacer lo que hace... -suspiro -).
"Nunca nos Encontraremos de Nuevo" de Aldys Budrys. A pesar del arranque poco afortunado del relato y lo hollywoodense del evento que da sentido al relato, el argumento y reflexión final son los que hacen que este cuento sea el más interesante de la colección (en mi humilde opinión). En un mundo donde Alemania ha ganado la guerra, Berlín nunca fue bombardeado y es un foco de progreso y orden, vive un hombre cuya esposa ha muerto debido a una enfermedad; a pesar de que han pasado muchos años desde esos sucesos, el dolor no cesa y el hombre construye una máquina que abre puertas interdimensionales. De esta forma (y de manera un poco dramática y hollywoodense) es transportado al universo paralelo donde los nazis han perdido la guerra, Berlín fue bombardeado hasta sus cimientos y Alemania está dividida entre las potencias ganadoras: la URSS, EUA, Inglaterra y Francia; encuentra viva a su esposa (en este universo paralelo es él el que murió en un bombardeo), pero su casa queda en el sector de Berlín dominado por la URSS y el comunismo, los "camaradas" líderes se enteran de su existencia y su invento y planean usarlo contra la amenaza imperialista de EUA, ahora que los nazis ya no son un peligro. El hombre reflexiona y se da cuenta que su mundo no es muy bueno, pero este otro mundo es más amenazante (PK Dick dixit) y vuelve a usar su puerta interdimensional para regresar a su universo. Es más moral extrañar a su esposa que ser el causante de otras decenas de millones de muertes.
Este final sí que deja un gusto agridulce, los nazis eran MUY malos, pero los arios y los que les cayeran bien podían vivir y progresar sin problemas, si hubieran ganado habría ganadores y perdedores; pero ganaron los aliados, así que la URSS consideró al imperialismo su enemigo y a los otros socialistas (o los que bailaran a su ritmo) sus amigos, hubo ganadores y perdedores (Stalin fue un gran carnicero y tirano, él solito produjo más de 20 millones de muertes tan sólo en su propio país). EUA consideró al comunismo una amenaza "clara y directa" (y todavía están paranoicos con eso); no ha habido carniceros ni tiranos, tan sólo muertos y guerras. Los pueblos que hemos caido en la influencia neoliberal sufrimos injusticia, pobreza y desolación, aunque las llamadas potencias industrializadas están bien: hay ganadores y perdedores.
¿Hay alguna diferencia real entre nuestro mundo real y los mundos ucrónicos?
"¿Oyen llorar a los niños?" de Howard Goldsmith. Terror en un mundo ucrónico. Si hubiera estado bien desarrollado hubiera sido buen cuento (creo). El cuento no tiene nada que decir, así que yo tampoco.
"Valhalla" de Gregory Benford. La trama es un poco extraña, los personajes son extraños, los supuestos que conforman el cuento son extraños. No es de extrañar que uno acabe confundido sin saber si el cuento es bueno o malo, si a uno le gustó o no. En los últimos momentos de vida de Adolph Hitler y Eva Braun, cuando él se suicida con un tiro en la sien y Eva toma una cápsula de cianuro, aparece un hombre del futuro, vestido igual a Hitler y con su apariencia, dispuesto a tomar su lugar. Le suelta un rollo un poco ridículo explicándole que en su futuro los nazis han ganado y todos los objetivos nazis se han cumplido y que quiere que viaje al futuro, aunque Benford deja entrever que el futuro de donde viene el hombre ni es lo que dice ni él es nazi (es biznieto de un gitano que había vivido el horror nazi). Hitler duda un poco, pero al final, el hombre toma su lugar Y se suicida para tomar el lugar del cuerpo de Hitler.
¿Por qué una trama sin objetivo?¿Para mostrar que sabe historia?, ¿o que se puede viajar en el tiempo a universos paralelos? ¿O para demostrar que Hitler era un fanático que en su locura pensaba que era un genio que merecía el Valhalla (paraíso en la mitología nórdica)? Todo eso ya lo sabíamos...
Si quería que nos quedáramos rascándonos la cabeza confundidos, lo logró.

Victorioso inge y los nazistas malditos.
Meshiko-Tenochtitlan 24.12.09
--------------------- FIN DE TRANSMISION---------------------

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