Criptonomicón: el libro

Por Israel Laureano

El Criptonomicón es un libro de ciencia ficción escrito por el estadounidense Neal Stephenson.

Criptonomicón, edición de lujo en un solo tomo en español, ediciones B.


Neal Stephenson escribió el escrito original en inglés con un total de 918 páginas, y así fue publicado en Estados Unidos.

Portada de la 1a edición en inglés con las 918 páginas originales en inglés y tapa dura, Avon publishers, 1999.

Las traducciones al español y al francés, empero, empleaban más de 1000 páginas, así que en vez de publicar un libro-ladrillo difícil de manejar, se decidió publicarlo en 3 volúmenes. Ya añadiendo introducción, cada volúmen alcanzó un poco más de 400 páginas y se publicaron hasta 2002. La explicación oficial (por lo menos para la edición en español) es que los libros manejables estaban mejor adaptados al mercado hispano que lo ladrillotes apantalladores.

Portadas de los tres volúmenes en español que componen la novela.

Durante un tiempo se habló en los círculos cienciaficcioñeros que la publicación seriada del "Criptonomicón" solamente respondía a intereses económicos, ya que al venderse por separado, podrían obtenerse más ganancias de cada tomo y los que íbamos a sufrir éramos los pobres cienciaficcioñeros que tendríamos que esperar para la publicación de cada tomo.
Pero al final todo pasó, lo que se hizo se hizo en el pasado, después de todo, nadie resultó muerto o herido ¿verdad? En 2007 ediciones B publicó el Criptonomicón en una edición de lujo con tapa dura y un formato un poco más grande (la foto al principio de la entrada). Con esto y reduciendo los prefacios, introducciones y presentaciones, se logró que el libro tuviera "solamente" 864 páginas.

Encriptación cienciaficcioñera.
Desde el momento de su publicación, la novela “Criptonomicón” fue clasificada dentro del género de ciencia ficción, pero esto fue principalmente por la orientación de las 2 novelas anteriores de Stephenson: “Snow Crash” y “La Era del Diamante”, pero esta obra tiende más al género de la ficción histórica y tecnothriller. Aunque la ciencia ficción (literatura de género) y la literatura mainstream (literatura de difusión amplia, sin importar el género o calidad de la obra) se basan en personajes, sucesos o hechos de ficción, la diferencia está en que las obras del mainstream generalmente usan la ficción como un auxiliar, como un apoyo para relatar hechos o ambientes reales o que han pasado en la realidad.






En nuestro género cienciaficcioñero, las ficciones se usan como eje del relato, muchas veces tambien impregnan la ambientación y los tiempos del relato; otra característica -esta mucho más difusa- es que el caracter de las ficciones usadas están basadas en la ciencia y sus descubrimientos (ciencia ya sea imaginada, inventada o extrapolada).







La ciencia ficción utiliza elementos ficticios apoyados en la ciencia, muchas veces usa conceptos de extrapolación o inferencia técnica.

Volviendo a nuestro Criptonomicón, la historia utiliza personajes ficticios y personalidades y diálogos ficticios para personajes reales. El relato se basa en dos líneas de tiempo paralelas pero no alternas (la II guerra mundial y la época actual), es decir, nunca cae en la ucronía. Todos los aparatos, técnicas y teorías que menciona son reales (con una o dos exepciones a lo largo de todo el relato, por ejemplo, la generación de un EMP [Electro-Magnetic Pulse, Pulso ElectroMagnético] de baja potencia) y la anécdota del relato o el esquema de toda la historia es demasiado básico y apoyado en suposiciones reales como para tener elementos cienciaficcioñeros (en el pasado, durante la 2a guerra mundial, se hunde un carguero japonés repleto de oro, en la actualidad unos hackers, matemáticos y empresarios siguen la pista de ese tesoro hundido, un empresario rival también trata de obtener el tesoro así que al final es una carrera buenos vs malos a ver quién llega primero).
Lo cienciaficcioñero del Criptonomicón consiste en que se basa en personajes ficticios (algunos hasta fantásticos) y sus interacciones con personajes reales (con personalidades ficticias) y, sobre todo, en la prosa dura, vibrante, muy cercana al ciberpunk de William Gibson y Bruce Sterling, pero también a Douglas Coupland (Generación X) y sus descripciones altamente técnicas y matemáticas de sucesos cotidianos y hasta irrelevantes. Sus descripciones son tan técnicas que uno necesita estar bastante familiarizado con la informática y las matemáticas (y un poco de historia no estaría mal) para disfrutar de este libro de otra manera, lo podrían encontrar inaccesible y pesado.

Y claro, no hay que pasar por alto la nueva clasificación que nos ha legado Stephenson: criptofrikis, criptogeeks, criptonerds o simplemente criptocienciaficcioñeros.


Encriptado inge y los criptonomicomalditos.
Meshiko-Tenochtitlan 2.4.10
-------------------- TRAMISIÓN INTERRUMPIDA ---------------------

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