Algo de poesía...

Por Luna Azul

Aspiro y espero (y me pregunto quizás) que este sea un espacio libre para la poesía.  Sí, sí, yo tengo mi propio espacio pero no quise ser egoísta.  Más allá de la buena música, disfruto de la buena poesía, me embriago con ella, y para mi, Jaime Sabines es uno de los mejores poetas.  Pronto subiré una reseña de su vida y su obra.  Mientras tanto, deléitense con el poema "LOS AMOROSOS", uno de mis favoritos, uno de los que me ha hecho llorar, me ha hecho suspirar... En fin, aquí está:


"Los amorosos"
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.

Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se estan yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre- ¡que bueno!- han de estar solos.

Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos. 

En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.

Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.

Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando,llorando,
la hermosa vida...

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2 Comentarios:

  1. Master Joss dijo...

    El gran Sabines, leyendo una de sus poesías me inspiró a escribir esto:

    Cuanta verdad encierran
    palabras que no escribo,
    busco mi catarsis
    y solo me encuentro, vacío.

    Quiero respuestas
    pero las preguntas no las digo,
    busco mi alma gemela
    en mis amigos.

    Y me duele reconocer
    que no me bastan,
    siento que algo más necesito.

    Quizá alejarme
    para buscarme,
    quizá callarme
    y conformarme,
    quizá no hacer nada,
    o suicidarme.

    Busco el porque de mi tristeza;
    y solo, río...
    - - - - - - -
    No se de poesías y sus reglas, pero si de cuando me hacen sentir algo y me inspiran, creo que entonces han cumplido su cometido (si es que tenían alguno).

  2. Luna Sin Sombra dijo...

    Yo también plasmo lo que siento aunque mis palabras disten mucho de Isabel Allende... Lo tomo prestadito! Me lo llevo! Con permiso por favor!