La segunda trilogía de la fundacion parte 2

Por Israel Laureano



Fundación y Caos. Esta es la segunda novela de la nueva trilogía, escrita por Greg Bear en 1998.
La novela sucede al mismo tiempo que los hechos narrados en la primera parte de la novela "Fundación" original: "Los psicohistoriadores"; muchos hechos ya estan establecidos y deben coincidir. Tal como mencionaba en mi post anterior "La Segunda Trilogía de la Fundación parte 1", Gregory Benford, su autor, dejó un desastre de historia que dejó muchos datos y cabos sueltos que no coincidían con la historia original. La novela de Greg Bear se encarga de atar todos esos cabos sueltos, arreglar los desmanes que hizo Benford (y hasta de explicar y justificar el hecho de los mentalistas usado por Asimov, así no parece que nada más se lo sacó de la manga).
El hiperimpulso y el concepto de hiperespacio vuelven a estar en uso con la simple explicación de que le red de agujeros de gusano ya no se usa, el uso de motores de hiperimpulso y las matemáticas de trayectoria hiperespacial se consideran más seguras y exactas. La desafortunada idea de los tik-toks quedó desterrada gracias al propio Benford: estableció que los tik-toks tenían una inteligencia muy primitiva y básica. La inteligencia artificial con la personalidad de Voltaire los arenga para que sean libres, así que los tik-toks empiezan a protestar y a rebelarse, por lo que que el imperio los descontinua y los prohibe.

A pesar de arreglar estos entuertos con habilidad y oficio, la novela de Bear tampoco es creativa ni aporta algo nuevo. Es decente y nada más.

Como mencionaba, esta novela sucede al mismo tiempo que "Los psicohistoriadores" de la fundación original: Hari Seldon ya es un anciano, la psicohistoria ya está bien desarrollada y definida, prácticamente todos los amigos de Seldon ya murieron (incluyendo a Dors Venabili, la robot humaniforme esposa de Seldon, se desactiva -y simula su muerte física- porque al final de la novela "Hacia la Fundación" mata a un humano que intentaba asesinar a Seldon, por cierto, aquí sí escriben bien su nombre). El matemático Gaal Dornick ha llegado a Trantor para poner los últimos detalles a la teoría de la psicohistoria mientras Hari Seldon aguarda un juicio por traición (por andar diciendo que el imperio se desmoronará), lo que resultará en el establecimiento de la Fundación, en Terminus.

En wikipedia dice que el estilo narrativo del libro es mucho más cercano al estilo original de la "Fundación", básicamente el libro divide la historia en 3 o 4 subtramas y al final del libro los enlaza. Pero..., hasta donde recuerdo Isaac Asimov nunca siguió ese estilo narrativo y mucho menos en la "Fundación" (de hecho, este es uno de los puntos que se le critican: el estilo que seguía usualmente siempre era lineal, directo en una sola "hebra" -sin establecer subtemas o subtramas-, en lo que a muchos nos parece un estilo poco maduro, casi infantil. Tal vez por eso su novela "Los Propios Dioses" fue tan gratamente recibida, su estructura narrativa es más compleja).

Bear desarrolla los siguientes temas:

En Trantor, Hari Seldon secretamente trata de organizar la fundación de mentalistas "Segunda Fundación"; una vez que reuna a los mentalistas más brillantes que pueda encontrar, los va a mandar a Star's End para que se terminen de organizar.
En el imperio, en Trantor particularmente, se ha popularizado la leyenda urbana de "Los Eternos", seres que viven eternamente, tienen apariencia humana, pero no lo son y han desarrollado diversas técnicas y estrategias para dominar a los humanos (la leyenda cuenta que los eternos han contaminado humanos para darles poderes mentales para poder dominar a los otros humano pero sin ser afectados), esta leyenda urbana tiene tanta credibilidad como lo tienen los actuales cuentos de fantasmas; sin embargo -igual que en el mundo real- hay gente que sí los cree, entre ellos está Farad Sinter, Consejero del actual emperador (el cachondo adolescente Klayus I) y por eso se la pasa cazando mentalistas, para saber si están contaminados y tienen mente mecánica como dice la leyenda. Detrás de la leyenda, sin embargo está la verdad de la existencia de R.Daneel Olivaw y los mentalistas (que no tienen nada de robótico o mecánico). Greg Bear explica que el origen de los mentalistas viene de una fiebre cerebral infantil que les da a casi todos los niños, les da a casi todos, unos pocos mueren, a la mayoría no les pasa nada, pero algunos quedan afectados, "sensibles" a otras mentes; en wikipedia dice que la fiebre cerebral fue desatada por el imperio, como una forma fallida de control mental, pero en la novela no encontré referencias a esto. Bear explica este punto de forma un poco hablantina, baste decir que los orígenes de la fiebre cerebral viene de épocas pre-imperiales, cuando existía la Tierra, los terrestres y las colonias espaciales y sus haitantes, los espacianos que desprecian a los terrestres.
Farad Sinter ha logrado reclutar a una poderosa mentalista, Vara Liso, para que detecte, capture y así matar e investigar a los demás mentalistas uno a uno.
Lentamente, Greg Bear divide esta subtrama en dos: por un lado Hari Seldon tratando de defenderse en el juicio de traición al imperio y por el otro los mentalistas, lidereados por Wanda Seldon, nieta de Hari, tratando de defenderse de las fuerzas de Sinter y de Vara Liso y desarrollando planes de contraataque.

Por otro lado, los robots también tienen un papel destacado en la novela, el robot Lodovik Trema trabaja como consejero del titular de la Comisión de Seguridad Pública, Linge Chen. Es enviado al rescate de lo que se pueda rescatar del paneta Sarossa, ahora hundido en el caos. Sin embargo, un error del salto hiperespacial hace que le nave salga del hiperespacio justo a unos minutos luz de una nova; el frente de choque golpea a la nave, inutiliza todos sus escudos de energía magnética, corta toda comunicación y el flujo de neutrinos mata a todos los humanos, obviamente que no mata a Trema, pero los neutrinos alteran su cerebro positrónico de forma que ya no debe obediencia a las cuatro leyes de la robótica (las tres leyes clásicas y la ley cero). Originalmente, Lodovik Trema es parte del equipo de Daneel Olivaw, parte del plan robótico para apoyar la psicohistoria y proteger a Hari Seldon, como ya se le fue la onda y ya no obedece las tres leyes (ni la ley cero), empieza a juzgar el comporamiento de R. Daneel Olivaw: la ley cero ha servido solamente para decidir y "supervisar", el comportamiento de la humanidad, se está tratando a todos los humanos como mascotas, allanándoles todo el terreno (bueno, toda la galaxia) para que sobrevivan. Lo peor es que la ley cero ni siquiera fue creada, debatida o implantada por humanos, sino por los propios robots, por el robot mentálico Giskard Reventlov, en el planeta Aurora, muchos siglos antes del establecimiento del imperio galáctico (novela "Robots e Imperio", parte de la trilogía de la "Novelas de Robots") . Por esto R.Lodovik Trema deja de serle fiel a Olivaw y se empieza a juntar con robots de la facción anti-ley Cero, llamados calvinianos (debido a Susan Calvin, la responsable de implantar las tres leyes originales en los cerebros positrónicos de los robots). A través de Trema, Greg Bear nos presenta y nos explica que hay una guerra civil entre robots, entre los calvinianos y los giskardianos (seguidores de la ley cero concebida por R. Giskard Reventlov).
Portada de la 1a edición en español.

Greg Bear hace muchas reflexiones filosóficas (la mayoria debidas a los cabos sueltos dejados por Benford) a través de las reflexiones de Lodovik Trema, sus pláticas con R. Daneel Olivaw y sus entrevistas con los robots cabecillas de la facción calviniana acerca del papel de los robots, la ley cero y el destino de la humanidad, de cómo los calvinianos consideran que están construidos exclusivamente para servir a los humanos y no para inmicuirse en su destino y de cómo los giskardianos consideran que la ley cero los obliga a liderear la política para buscar el mejor destino para la humanidad. Sin embargo, los propios calvinianos reconocen que servir fielmente y sin reparos a la humanidad los ha conducido al marasmo intelectual y cultural de la humanidad imperial: ya sin retos ni amenazas, nadie busca la aventura ni la superación, conformándose con suspirar por las glorias pasadas.

Desgraciadamente GregBear es un autor muy influenciado por las corrientes comerciales y las tendencias hollywoodenses y utiliza la parte climática de la novela para juntar a los buenos y hacerlos que cooperen para matar a lo malos. Obtiene muchas conclusiones obvias y ociosas, pero algunas interesantes: la novela cierra con las reflexiones de R.Daneel Olivaw acerca de su participación en el devenir de la humanidad y la manipulación que ha hecho en la historia humana y decide no intervenir más.

Solamente decente y bien hecha, enderezando los entuertos Brenforianos, pero siguiendo la mala tradición de la nueva trilogía. Una curiosidad para los aficionados a la ciencia ficción, deseable para los seguidores de la Fundación y parte del acervo para los seguidores de Bear.

Giskardiano inge y los calvinianos malditos.
Meshiko-Tenochtitlan  31.3.12
------------   TRASMISIÓN INTERRUMPIDA   ------------

Bookmark and Share
Print