Lucy o cómo mezclar Ciencia Ficción y Belleza en el Cine

Por X

Como todos los estimados lectores de El Blog de Godmakers saben (los dos que aun quedan y aquel otro que llegó por error buscando no sé qué de un tal Frank Herbert), aquí no escatimamos esfuerzos ni recursos para darles lo que quieren.  Y lo que quieren lo tenemos clarísimo, gracias a esa sección a la izquierda de la pantalla llamada "Lo Más Solicitado".  Y como de eso no hay todos los días, a menos que seas muy guapo o tengas mucho dinero, les damos lo segundo mejor que podemos: nuevos posteadores. ¿Nada nuevo, dices? Ja, que esta vez hemos conseguido engatusar  reclutar a una colaboradora de lujo: Danna Hanna, que es entre otras cosas, directora de contenidos en Datainfox, conductora de LaRedso, Community Manager, locutora de Radio City, melómana, seriéfila y cinéfila.  Danna nos acompaña a partir de hoy con reseñas de las películas que vea.  Y ella ve muuuuchas películas.  Que disfruten.


Estoy escribiendo está reseña luego de haber ido al cine a ver ‘Lucy‘, la nueva película de acción y ciencia ficción del francés Luc Besson, director y creador de éxitos como ‘The Fifth Element‘ (1997), ‘Nikita’ (1990), ‘The Professional (Léon)’ (1994).
Con grandes títulos en su hoja de vida, más el protagónico a cargo de la sensual Scarlett Johansson y un tráiler que invita a seguir viendo a Johansson como una chica mala, ‘Lucy’ tenía grandes características de transformar a la actriz en una heroína en busca de venganza, algo que ya hemos visto gracias al universo Marvel, entonces, ¿Qué es lo novedoso?
Honestamente, mis expectativas de la cinta no eran grandes, más que el morbo propio de ver a Scarlett Johansson en pantalla gigante, sin embargo, a medida de que la película va avanzando cobra un argumento propio que demuestra lo equivocado que se puede estar cuando se va a ver algo con un prejuicio de por medio.
Lucy, la heroína en busca de venganza, es todo menos una heroína y busca todo, menos venganza, aunque mate a muchos en el proceso. Y aquí debo hacer un paréntesis: Johansson demostró por qué continúa siendo una de las favoritas de Hollywood, no solamente por su asombroso físico, sino también por su actitud. Me atrevería a decir que si hubiese leído el guión antes no hay otro nombre que venga a mi cabeza para éste papel.

Porque se necesita tener huevos para ser una libertina y explorar lo más recóndito de tu ser para, en medio del miedo, plantear tu versión de la existencia del ser humanoperdiendo tu propia humanidad en el proceso, todo por el bien común.
La película inicia con la teoría -un poco cliché para mi gusto- de que el ser humano sólo usa el 10% de su capacidad, pero invita a reflexionar, ¿Qué haría yo si usara un 15% o quizás un 100%?, ¿Realmente lo usaría por el bien común o para mi propio beneficio?, sobre estas preguntas, solo ustedes tienen la respuesta, pero el planteamiento queda ahí, y eso es importante, pues mientras vas replanteando tu existencia como ser humano, ves a Johansson como una de las mayores y mejores ‘badass’ de los últimos años, solo porque puede.
En cuanto a efectos especiales, nada que reprochar, pero si noté grandes referencias de anteriores filmes del director, así como de películas recientes. Entre las que pude notar claramente se encuentran ‘The Professional’, ‘Inception’, ‘El exorcista’, ‘The Girl With The Dragon Tattoo’, ‘X-Men’ y sí, ‘2001: A Space Odyssey’. Ojo, que referencia no indica que sea igual a las películas citadas, sino más bien que quizás el espectador se sienta familiarizado por algunas escenas en particular.

Johansson comparte roles con Morgan Freeman, quien vuelve a ser el que nos explique de qué diablos se trata todo lo que le ocurre a Lucy, aparece media hora de la cinta, no es completamente explotado, así como también creo que la temática daba para más y que 85 minutos fueron muy pocos. O quizás a mí se me pasó el tiempo volando. En parte mejor, no hubiese soportado tener los ojos como platos por otra hora más.
Otro de los aspectos que debo dejar claro es que no es lo mismo una película de acción hecha en Nueva York o Los Ángeles a una ambientada en Europa; visualmente es un descanso, armónicamente no sé si realizarla en Estados Unidos hubiese ido de la mano con la variedad de locaciones que requería el desarrollo del argumento.
Si me preguntan que saqué como conclusión de ‘Lucy’ es que, si Radiohead dijo que ‘2+2=5′,¿Quiénes somos nosotros para cuestionarlo?, me explico: los seres humanos no podemos ser extremadamente racionales, aún con conocimiento de causa, siempre seremos humanos y lo que nos hace humanos es la vulnerabilidad, las emociones, sin esto, seríamos robots.
Como todo, siempre dependerá de la perspectiva de la persona que vea la película, pero creo que el director al final se metió en un lío metafísico muy fregado de explicar, por lo que aquí creo que fue un error no darle rienda suelta a su imaginación. En el cine no hay límites, peor en la ciencia ficción. Pudo haber hecho maravillas con esa historia, pero optó por la reflexión, decente, pero no suficiente. No para mí.
El final de la película es totalmente cerrado, reflexiona sobre lo valioso del tiempo, pero deja claro que el conocimiento lo es aún más. Quien tiene conocimiento sabe a qué se enfrenta y, por ende, tiene la capacidad para estar preparado, deja de ser vulnerable.

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