




FICHA TÉCNICA
Título: El libro de Eli
Título original: The book of Eli
Dirección: Albert Hughes, Allen Hughes
País: Estados Unidos
Año: 2010
Fecha de estreno: 18/03/2010
Duración: 118 min.
Género: Drama, Aventuras, Western, Acción
Calificación: No recomendada para menores de 13 años
Reparto: Denzel Washington, Gary Oldman, Mila Kunis, Ray Stevenson, Jennifer Beals, Evan Jones, Joe Pingue, Frances de la Tour, Michael Gambon, Tom Waits
Distribuidora: Sony Pictures
Productora: Silver Pictures, Alcon Entertainment
SINOPSIS
Definida como un western de ciencia ficción, El libro de Eli nos traslada a un futuro apocalíptico, donde un guerrero solitario (Denzel Washington) deberá vivir todo tipo de aventuras para traer a la sociedad el conocimiento que podría ser el origen de la salvación de la humanidad. Oldman interpreta al líder de una pequeña comunidad que hará lo que sea necesario por arrebatar el libro de Eli al protagonista.
CRÍTICA
Cuanto más cine ve uno más parece confirmarse la idea de que siempre se acaban visitando los mismos lugares. En ese sentido poca novedad (a priori) podía esperar uno de este Libro de Eli, ya que las imágenes previas hacian sospechar (y una vez vista la película se puede confirmar) que estamos ante el enésimo film que toma elementos de la clásica saga Mad Max para mostrarnos su visión de nuestro devastado futuro. Pero pese a eso destacaría como primer elemento primordial de esta película su fotografía, que en todo momento nos permite sumergirnos en este apocalíptico mundo.
Asimismo me gustaría citar los orígenes de tal desastre: cuando en otros films este ha sido el resultado de guerras nucleares o devastaciones robóticas (lo que sucede por ejemplo en Terminator), aqui se da a entender que el ser humano acabó con el manto de protección de la Tierra y provocó que los rayos del sol abrasasen a todos y a todo lo que pillaron por delante (ese detalle explica porque casi siempre en exteriores los personajes van con gafas de sol). Resulta cuando menos novedoso (al menos para mi) ya que en el mismo... ¿se puede decir que tenemos inconscientemente un mensaje ecologista? Y lo digo no sin motivo de causa, porque basta escuchar una de las frases que dice el protagonista (Teníamos más cosas de las que necesitábamos y tirábamos cosas por las que hoy la gente mataría) para darnos cuenta que pese a ser sólo un film de entretenimiento, el argumento también quiere hacernos meditar.
Eso si, en donde se pone mayor enfasis es en la religión: a medida que avanza la historia nos enteramos de cual es el libro al que da título la película (pero cuidado que aunque sepamos lo que es no sabremos TODA su verdad hasta el final). Eli lo protege porque, al igual que los profetas bíblicos, una voz en su interior le dijo que lo transportara hasta el Oeste (con un destino determinado aunque no lo parezca, al final se verá cual es) Por el camino se cruzará con un despiadado terrateniente que pretende dominar a las masas con lo que el libro explica, lo cual parece querer hacernos pensar sobre los falsos profetas que han existido siempre, y que venden fé y esperanza a cambio de humo: el personaje de Gary Oldman es el vivo ejemplo de ello, con una forma de adoctrinar claramente talibán (o sea, opresiva y dominadora)
Naturalmente no me olvidaré de citar los claros elementos de western que tiene la historia, al suceder la acción en un pueblo y unos escenarios muy específicos que recuerdan a un montón de títulos del mencionado género. Eso también da como resultado algunos de los elementos más flojos del film, con un villano y un montón de secuaces del mismo que están planteados de manera muy arquetípica. Dicho detalle al menos no ocurre con el protagonista hasta bien avanzada la acción, siendo al principio una variante (o al menos a mi me lo pareció) del protagonista de Kung-Fu, el famoso Pequeño Saltamontes. O sea, mezclando a partes iguales la esencia espiritual y religiosa con la de acción y combate (será hacia el final cuando lo primero tome preponderancia frente a lo segundo llegando a niveles mesiánicos).
De los actores destacaría a Denzel Washington, cuyo personaje es el más agradecido del relato. Por contra, y aparte del citado Gary Oldman y su cohorte de secuaces, la que se lleva el punto más debil del film es el personaje encarnado por Mila Kunis, a la que vemos en pantalla excesivamente sexy (o al menos a mi me lo pareció) para lo que tendría que ser una superviviente de un desastre mundial que lleva toda su vida viviendo en condiciones que bordean lo infrahumano.
En resumidas cuentas nos encontramos ante una película que ofrece pocas novedades pero a la que se le agradece cierto mensaje para que meditemos sobre nuestras acciones y nuestras creencias. Vamos, que no es una maravilla, no es una obra maestra, pero no engaña a nadie y sabe conseguir muy bien su propósito último: entretener.
LO MEJOR: Denzel Washington y todo lo que rodea a su personaje (motivos, creeencias y características). Asimismo el mensaje que quiere transmitir su historia así como lo bien que cumple su labor básica, que es entretener, mezclando elementos clásicos de films post-apocalípticos y de western.
LO PEOR: Lo arquetípico del villano y sus secuaces (lo cual no priva para que el resultado final como mínimo cumpla con corrección en pantalla) así como el personaje de Mila Kunis, excesivamente guapa para las situaciones en las que se supone que vive.
FICHA TÉCNICA
Título: Green Zone: Distrito protegido
Título original: Green Zone
Dirección: Paul Greengrass
País: Francia, Reino Unido, Estados Unidos, España
Año: 2010
Fecha de estreno: 12/03/2010
Duración: 115 min.
Género: Drama, Bélico
Calificación: No recomendada para menores de 18 años
Reparto: Matt Damon, Jason Isaacs, Greg Kinnear, Brendan Gleeson, Amy Ryan, Khalid Abdalla, Antoni Corone, Yigal Naor, Sean Huze, Said Faraj
Distribuidora: Universal Pictures
Productora: Universal Pictures, Working Title Films, Studio Canal, Relativity Media, Antena 3 Films, Piel De Toro Productions
SINOPSIS
El 20 de marzo de 2003, un ejército internacional formado principalmente por soldados estadounidenses comenzó la invasión de Irak. Fueron unos días de caos absoluto en mitad de una frenética carrera por llegar cuanto antes a Bagdad. Mientras tanto, el subteniente Roy Miller (Matt Damon) y sus hombres recorren el desierto en busca de armas de destrucción masiva, sin saber que están a punto de caer en una trampa mortal.
CRÍTICA
El director Paul Greengrass parece haber hecho un nexo de unión con el actor Matt Damon, ya que tras coincidir ambos en dos de las entregas de la trilogia de Bourne, ahora vuelven a unirse para ofrecernos este thriller bélico de denuncia. El problema radica en que son mejores las intenciones que el resultado final, aunque también depende de las preferencias del espectador.
En mi caso particular todos los géneros que giran sobre los mismos patrones (por ejemplo el western) generalmente se me suelen hacer cansinos, a menos que me ofrezca algún detalle novedoso. Eso me pasó con los films de Bourne, que capturaban el espíritu de las películas de espias de los años 70 (con su contrapunto más o menos realista frente a la cada vez más fantástica serie Bond) pero actualizando su estilo. Por contra aqui nos encontramos ante un film cuya base es tan reciente (la Guerra de Irak del 2003) que no existe novedad en el producto final, el cual se transforma en una extensión de cualquier noticiario de la época (e incluso que me atrevería a decir que de la actualidad, ya que los pocos años transcurridos no han cambiado mucho la situación en el pais)
Pese a ser tema ya conocido es cierto que se valora el relativo valor del film al denunciar que los Estados Unidos se metieron en este conflicto porque les dió la gana, sin una información contrastada y veraz. A eso sumaría la labor de su protagonista, un Matt Damon que parece heredar el personaje de Bourne y llevarlo hasta el ejército (lástima del resto de actores, en papeles muy secundarios). Pero el film peca de unas escenas de acción en el estilo confuso tan en boga hoy en día, que a espectadores sensibles les puede acabar mareando y que apabulla pero sin aportar nada que las hagan especialmente destacables.
Y volviendo a lo que he citado antes, entonces... ¿que aporta Green Zone al cine bélico, o incluso diría que al thriller? Tan sólo da una opinión sobre unos sucesos, los cuales se nos muestran de manera más o menos realista pero tal y como ya se hartó uno de verlos en las noticias de entonces (y de ahora). Además el ritmo no es tan activo como los trailers previos daban a entender, teniendo momentos en que la trama se vuelve pesada, por lo que la valoración final sería salvadora en cuanto a intenciones (no está mal que se transmitan mensajes tan claros como el de esta película, criticando la política USA en el tema) pero floja en resultados, debido a lo cansino que se hace ya el género bélico, sin capacidad de aportar novedades visuales si no las ofrece argumentales (y en este caso sería ni lo uno ni lo otro).
LO MEJOR: Que nos transmita el claro mensaje de que EEUU se embarcó en la Guera de Irak sólo por intereses propios, y sin base certera para ello.
LO PEOR: No aporta ninguna novedad ni al género bélico ni al thriller, pecando además de un ritmo irregular y unas escenas de acción por momentos demasiado confusas (algo, de todas maneras, usual hoy en día).
FICHA TÉCNICA
Título: Desde París con amor
Título original: From Paris with love
Dirección: Pierre Morel
País: Francia
Año: 2010
Fecha de estreno: 19/03/2010
Duración: 87 min.
Género: Criminal, Thriller, Acción
Reparto: John Travolta, Jonathan Rhys Meyers, Amber Rose Revah, Kasia Smutniak, Melissa Mars, Farid Elouardi, Richard Durden, Chems Dahmani
Guión: Adi Hasak
Distribuidora: Aurum
Productora: Canal+, Europa Corp., M6 Films, TPS Star, M6, Grive Productions, Apipoulaï
SINOPSIS
Un joven empleado de la embajada estadounidense en París (Jonathan Rhys Meyers) se entera de que alguien planea un gran atentado en la capital francesa. Junto al agente del FBI Charlie Wax (John Travolta), deberá descubir de quién se trata y detenerlo antes de que sea demasiado tarde y haya víctimas inocentes.
CRÍTICA
Pese a que muchos lo califican de facistoide, a mi siempre me han gustado las películas de venganzas personales. Es por eso que congenio con personajes como el famoso Punisher de los comics Marvel, y es por eso que disfruté con Venganza (Taken), la anterior película del director del presente film (Pierre Morel). Y es que la mano de Luc Besson dotó al conjunto de un estilo más o menos realista, aunque sin salirse de los cánones más genéricos (como por ejemplo si ha hecho la saga Transporter en sus progresivas entregas, también obra del mismo productor).
Iluso de mi; Desde Paris con amor justifica totalmente su fracaso de taquilla en Estados Unidos (que no me extrañaría que se anticipara al del resto del mundo) ya que lejos del estilo imprimido en su anterior trabajo, aqui Morel sigue a la pareja protagonista, claros exponentes de la buddy-movie más manida (el estilo de ambos personajes no deja de ser el típico contrapunto de esquemas ya vistos desde la época de Arma letal), en una sucesión de escenas de acción sin justificación, que más o menos se dejan ver si uno no tiene muchas pretensiones, pero que resultan tan exageradas como poco creibles.
Pese a ello no habría problema porque el género de acción en ocasiones ha bordeado los límites de la coherencia ofreciendo, pese a todo, grandes obras de entretenimiento (y ahi me remitiría yo a un clásico del género como La Roca de Michael Bay... cuando Bay aún dirigía personas y no robots) pero aqui el conjunto no se sustenta por ninguna parte. Si ya en un principio la pareja protagonista resulta insulsa (un impertérrito Jonathan Rhys Meyers se ve claramente superado por un sobreactuado John Travolta) el disparate argumental en el que se convierte el film en su tramo final (especialmente en lo referente a la novia del personaje de Rhys Meyers) resulta tan absurdo, ilógico, incoherente y demencial que uno no puede menos que pensar que al lado de esto incluso la última entrega de Transporter consigue tener cierta lógica.
E insisto en que mi opinión es desde el punto de vista de unas pretensiones mínimas ante una película que ya de entrada muestra sus cartas en el título, clara parodía del famoso Desde Rusia con amor de la saga de James Bond. Pero una cosa es esperar poco y otra no obtener nada, ya que desde unas escenas de acción que parecen retales de las vistas en la saga Bourne o en la citada de Transporter, pasando por unos protagonistas con nula química entre si (y menos carisma de cara al espectador) y un argumento no sólo arquetípico sino que encima claramente demencial, parece mentira que esto venga firmado por los mismos responsables de la antes citada Venganza (Taken), donde al menos las aventuras justicieras de un impasible Liam Neeson resultaban más entretenidas que los bochornosos diálogos entre un sobreactuado Travolta y un Rhys Meyers que parece estar preguntándose en todo momento en que disparate se ha metido.
LO MEJOR: La esperanza de que sea otro tipo de producto.
LO PEOR: Ver finalmente lo que es.